jueves, 9 de mayo de 2013

EL ULTIMO CIGARRO


¿Qué nos pasó? Preguntaba, 
mientras el humo llenaba de blanco su rostro, 
y su piel de tabaco que luego le costará quitar, 
y cuando lo haga, recordará el dolor con que fumó aquel cigarrillo, 
el último de la cajetilla, 
y el último de la relación.  

DIEZ AÑOS ATRÁS

Viene con el aire el aroma de diez años atrás.
Pasto mojado, carne asada y reir.
Éramos frágiles, como de arena.

Teníamos los ojos grandes, sabíamos mirar.
Tu cabeza estaba tan lejos del suelo.
Alto, arriba, grande... inalcanzable.

Cada tanto bajabas del cielo a darme un abrazo.
Después sacabas de nuevo la cabeza y saludabas una nube.
Yo estaba en las nubes.

Con el aroma de diez años, viene también el tiempo.
¿Cómo se pasa así volando?
En qué momento, que no recuerdo empecé a decidir lo que decido.

El silencio fue entonces, y ahora un compañero.
Sin poder decirte mucho, los ojos hablan, compañero.
Si tus ojos me dijeran algo ahora, ¿Qué sería?


EL DIA SIN



ALMUERZO CON TUS PALABRAS EN MI LLANTO, 
ME AHOGAN LAS RISAS… LA MAÑANA. 

DESAYUNO LOS BESOS QUE NO NOS DAMOS, 
LAS MANOS QUE NOS SOLTAMOS… LOS DÍAS. 

ESCUCHO EN LOS PÁJAROS AL AIRE,
Y VUELO.

ME SALGO POR LA VENTANA, Y CAIGO.
SUEÑO CAYENDO, SUEÑO CAÍDO.
NO VUELO. 

ESCUCHO UNA VEZ Y OTRA VEZ TUS PASOS,
SE VAN A LA PUERTA Y SE CIERRAN.
SE CIERRAN TUS PASOS, SE CIERRA LA PUERTA.


miércoles, 1 de mayo de 2013

MOVERSE

He cambiado de lugar ultimamente, esperando que el aire que respiro me demuestre que hay cosas que son más importantes que respirar. Parece que no. Respirar es una de esas cosas que no puedes dejar de hacer. Se han sumergido mis ideas en mares profundos de aguas turbulentas que no hacen más que recordarme que todavía las ideas no aprenden a nadar. ¿Dónde busco ahora las palabras olvidadas? ¿Los besos escurridos? ¿La sal? Deben haberse traspapelado en alguna maleta, de algun aeropuerto, de alguna ciudad.

He trasladado mis pies a otros suelos para ver si la superficie que piso intercede en mis pensamientos. Lo hace sin duda e inevitablemente... modifica cada paisaje que veo y cada cielo que invento.                    

martes, 12 de febrero de 2013

LAS HORAS

Respirar, mirar hondo... dejar que el tiempo pase.
Entender, pretender hacerlo... dormir.
Hojas azules... párpados inmóviles de insomnio.
Palabras obscuras que ocultan el único verbo verdadero.
Horas que se le caen al reloj, minutos que corren.
Mi vientre despierta, come, destruye y nace.
No puedo ni siquiera escribir.

BOSQUE

Intento que el aire entre por mis ojos y respiro tu ausencia, inevitable.
Después de meses de vivir en tierras de madera escondida, despierto en el árbol mas alto del bosque. No se saltar, no puedo. 
He vivido allí estos últimos años, la distancia la percibo como un agridulce bienestar. 
Hay cosas que no he podido olvidar, hay vasos que no alcancé a llenar. 
Lágrimas de oro inundaban las hojas del árbol y parecían flotar inquebrantables entre las ramas. Tus dedos de bronce eran eternos en mi pelo, podían parar la arena del reloj. 
Busco e inundo el espacio con palabras huecas. Rebotan en las paredes, se caen, se resbalan y mueren en el piso. 
Nadie vino a buscarlas, nadie supo de ellas, todas terminaban con un signo retorcido que se apretaba el estomago para no morir de sed. Un punto, una linea, rayas que atraviesan mi cabeza y mi corazón. 
He venido a verte de nuevo, de lejos, pequeño como una hormiga a la que podría aplastar con un meñique. 
Ya dejo de hablar, no te preocupes, no te gusta escuchar y lo sé. 
Si vas al árbol y ya no estoy no preguntes, el bosque sabe esconder. 

viernes, 7 de septiembre de 2012

DESPEDIDA II


Yo no busqué las palabras para decirte
que ellas me buscaron a mí
para huir de mis pensamientos
y escaparme a unos brazos
de otros brazos que me abrazan
y así saber al fin, querido mío
que ni vos ni yo éramos parte
de ese voluptuoso silencio
que nos hizo tanto daño.